El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) ha hecho públicos los resultados de su más reciente Censo General Agropecuario (CGA), revelando importantes transformaciones en el sector rural uruguayo. Las conclusiones principales señalan una reducción en el número de explotaciones agropecuarias y de la fuerza laboral asociada, mientras que, paralelamente, se registra un incremento en la cantidad de vacunos. Estos datos se comparan con el último relevamiento oficial, efectuado aproximadamente quince años atrás.

La vigésima edición de este censo, cuyos resultados definitivos fueron presentados por la cartera el martes 24 de marzo de 2026, se llevó a cabo utilizando una modalidad de recolección de datos híbrida. Esta metodología incluyó una combinación de entrevistas presenciales, cuestionarios en línea y encuestas telefónicas. La conferencia de prensa contó con la participación del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; el director de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA), Pablo Couto; y el director del propio CGA, Leonardo Arenare.

El propósito fundamental del censo fue recopilar información detallada de aquellas unidades de producción agropecuaria cuya extensión fuera igual o superior a una hectárea. Una «explotación» se define, en este contexto, como una unidad económica de producción rural con una gerencia única. Abarca toda la superficie de tierra dedicada, ya sea de forma total o parcial, a actividades agrícolas, pecuarias o forestales, sin importar la forma de tenencia, su condición jurídica o si las actividades productivas tienen fines comerciales.

Entre los hallazgos específicos, el informe detalla que, en comparación con el último relevamiento oficial (cuyos datos de referencia se situaron aproximadamente en 2011), la cantidad de explotaciones agropecuarias ha disminuido un 6,4%. Asimismo, la cifra de trabajadores del sector registró un descenso del 4,67%. En contraste, el stock de ganado vacuno mostró un crecimiento del 3,16%.

En lo que respecta al uso principal del suelo, se identificaron variaciones notables en un área censada ligeramente menor. Se observó una reducción en la superficie de campo natural, mientras que se registró un aumento en los cultivos cerealeros e industriales, las praderas artificiales y los bosques naturales. Las tierras de rastrojo y campo bruto también vieron un incremento, pero los cultivos forrajeros anuales experimentaron una baja.

En relación con las existencias ganaderas, el censo destaca un aumento en el rodeo bovino destinado a carne, en contraste con una reducción en el número de vacunos lecheros y en la majada ovina. Los datos finales y completos de este censo están disponibles a través de los canales oficiales del MGAP.

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