El colectivo «Vecinos del Casupá» se autodefine como una agrupación ciudadana pluripartidaria, que rechaza las divisiones y cuya bandera es un «no argumentado» a la construcción de la represa. Silvana Díaz, portavoz del movimiento, anunció una movilización para el miércoles 5 de agosto en Montevideo, buscando difundir la preocupación por el impacto negativo de la obra de la Represa de Casupá.
La manifestación en la capital partirá del Rosedal del Prado, pasará por la Plaza Independencia y culminará en el Palacio Legislativo. Los integrantes de Vecinos del Casupá entienden que las decisiones sobre el agua y el ambiente son políticas de Estado que trascienden a un gobierno de turno. Por ello, la invitación a la movilización se extiende a políticos de todos los partidos, ONGs, gremiales de productores y a la ciudadanía en general, con el fin de informarles y explicar las bases de su preocupación.
Vecinos del Casupá se constituyó hace un año, cuando el proyecto de la represa en la zona -considerado una futura solución para el abastecimiento de agua potable en Uruguay- empezó a recibir un impulso más fuerte del Poder Ejecutivo. Este movimiento está integrado por habitantes de las riberas del arroyo Casupá, límite entre Florida y Lavalleja, que conforman un «tejido social» donde el arroyo, lejos de dividir, une. Familias cruzan para ir a la escuela o trabajar, evidenciando una interconexión vital. La región alberga cuatro grandes establecimientos productivos y numerosos pequeños productores familiares. Este entramado incluye no solo a dueños de predios, sino también a trabajadores como alambradores, esquiladores, veterinarios, transportistas y comerciantes, junto a sus familias.
La agrupación se formó después de que un medio capitalino, hace un año, publicara erróneamente que la población local no se oponía a la obra. Esta información incorrecta motivó a los vecinos a unirse para presentar su verdadera perspectiva a la sociedad y, especialmente, a los tomadores de decisiones políticas. Para ello, se realizaron reuniones con las comisiones de Ambiente y Ganadería de ambas cámaras parlamentarias, facilitando el diálogo con legisladores de todo el espectro político. Silvana Díaz también relató que se invitó a los parlamentarios a recorrer la zona para constatar in situ el potencial impacto negativo de la represa en el tejido social. Los legisladores, según Díaz, se retiraron con una «imagen distinta» a la que tenían, lo que el colectivo consideró un logro importante.
La movilización del 5 de agosto, que coincide con el origen de Vecinos del Casupá, iniciará en el Rosedal del Prado. Desde allí, se dirigirán a la Torre Ejecutiva con la intención de entregar nueva documentación al presidente Yamandú Orsi, con la expectativa de un encuentro personal o, al menos, de dejar el material. Silvana Díaz recordó que ya hubo varios intentos de reunión con Orsi, sin éxito, aunque el presidente ha manifestado su disposición a recibirlos. El primer intento fue el 5 de agosto del año pasado, con una carta a Orsi, al presidente de OSE y a ministros, solicitando ser escuchados por «aspectos importantes a considerar» antes de la decisión final. Posteriormente, se entregó otra nota durante la reinauguración del frigorífico Florida y se intentó una reunión y entrega de información ampliada en el Congreso de la Federación Rural en Salto. El colectivo confía en la palabra de Orsi, un «hombre del interior», de que los recibirá en cuanto sea posible. Después de la Torre Ejecutiva, donde un representante de Vecinos del Casupá hablará, la marcha culminará en el Palacio Legislativo con la lectura de una proclama.
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