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**TÍTULO:** El petróleo afianza su dominio en el mercado de granos, acentuando la presión sobre los fertilizantes
**CUERPO:**
La creciente influencia del encarecimiento del petróleo sobre el mercado de granos se ha convertido en un factor determinante, exacerbando las inquietudes acerca del suministro y los costos de los fertilizantes, especialmente los nitrogenados. Esta situación ha llevado a la Organización Mundial de Comercio (OMC) a calificar la crisis de fertilizantes y su impacto en la producción agrícola como «el problema número uno» a nivel global.
El 29 de marzo de 2026, un informe de Blasina y Asociados destaca que la incertidumbre reinante se vio matizada este viernes con la confirmación de que Estados Unidos, y también Argentina, aumentarán la proporción de biocombustibles en sus mezclas energéticas. Esta medida, si bien busca aliviar la dependencia de los combustibles fósiles, establece un nuevo piso para la demanda de oleaginosas.
**Impactos directos por la situación en Medio Oriente**
Los ecos del conflicto en Medio Oriente ya se perciben directamente en la estructura de costos a nivel local. En Uruguay, por ejemplo, el gobierno anunció un ajuste «extraordinario» del 7% en el precio de los combustibles a partir del 1° de abril, alcanzando el límite superior de la franja de oscilación prevista. Esta alza se produce en plena zafra de arroz y durante la siembra de pasturas, afectando directamente la economía del sector productivo, que, no obstante, ha visto la introducción de extensiones e instrumentos financieros de apoyo.
**La OMC y el «problema número uno» de los fertilizantes**
En su asamblea anual de esta semana, la OMC subrayó que los fertilizantes constituyen hoy «el desafío primordial». La organización atribuye esta crisis al estrangulamiento del estrecho de Ormuz, que restringe severamente el tránsito de cargas, y a la destrucción o paralización de infraestructuras energéticas en la región del Golfo Pérsico. La dependencia del gas natural para la producción de fertilizantes implica una ecuación crítica: sin gas, no hay fertilizantes; sin fertilizantes, la producción de granos disminuye, elevando el riesgo de una inseguridad alimentaria global.
En este complejo escenario, los mercados reaccionan de manera diferenciada: las oleaginosas muestran un repunte más rápido, mientras que los cereales presentan una evolución más lenta. Sorprendentemente, el precio del arroz ha experimentado un ascenso considerable en el sur de Brasil, un mercado de referencia para Uruguay, en un momento de plena cosecha en los países del Cono Sur.
La semana concluyó con un marcado aumento del 3,3% en el precio del aceite de soja. La soja y el maíz mantuvieron cotizaciones estables, mientras que el trigo registró un avance del 1,3%. Por su parte, la colza en las bolsas europeas, junto al girasol, mostró un incremento más modesto, pero conservando una ventaja sustancial sobre los granos con menor contenido de aceite.
**La estrategia más reciente de Estados Unidos**
En medio de las incertidumbres geopolíticas y la escalada de los precios de los hidrocarburos, la administración estadounidense proporcionó una medida de claridad. La Casa Blanca reveló un incremento en el uso de aceites vegetales para las mezclas de biodiesel dentro de sus nuevas políticas de biocombustibles, superando las expectativas iniciales. Este anuncio, que consolida un nuevo piso para la demanda de soja y su aceite, ya había sido anticipado por los operadores, impulsando una suba del 9% en el aceite de soja durante marzo. Tras la confirmación, las cotizaciones diarias en la Bolsa de Chicago cerraron a la baja por la toma de ganancias, situándose la posición julio en US$ 432 por tonelada al cierre semanal, casi sin cambios respecto al viernes previo, pero un 1,2% por debajo de los US$ 437/ton alcanzados el jueves. Las referencias locales para la soja se establecieron entre US$ 393 y US$ 395 por tonelada en la pizarra de la Cámara Mercantil.
Ahora, la expectativa del sector agrícola en Estados Unidos se centra en los detalles que el Departamento de Agricultura (USDA) divulgará el martes sobre los volúmenes exactos de los nuevos mandatos de corte de biocombustibles, incluyendo el maíz destinado a la producción de etanol, así como en su informe anual de siembra. Se anticipa una disminución en la superficie dedicada al maíz, un cultivo altamente demandante de nitrógeno, y un aumento en la siembra de soja, impulsado principalmente por razones de costos y la mayor atractivo de la oleaginosa, cuyos precios actuales superan en un 10% los de principios de año. En Argentina, el gobierno también autorizó a las petroleras a elevar hasta un 15% el corte de etanol en las naftas, una medida que busca contener el alza de los derivados del petróleo y, al mismo tiempo, fortalecer la demanda de maíz en una zafra que la Bolsa de Cereales estima en un récord de 57 millones de toneladas, con un 15% ya recolectado.
**Campaña de invierno en Uruguay: la colza se consolida**
La planificación de la siembra invernal en Uruguay enfrenta un panorama complejo, con un incremento sostenido en los costos de fertilizantes y combustibles. Esta situación ejerce una presión adicional sobre los márgenes de equilibrio, exigiendo una alta productividad que se acerque más a los rendimientos récord que a los promedios. Dentro de este contexto, la cebada presenta una perspectiva notablemente más favorable que el trigo, ya que sus precios copian íntegramente los del trigo en la posición diciembre de la Bolsa de Chicago, situándose en alrededor de US$ 240 por tonelada, unos US$ 50 por encima de las referencias de la campaña pasada. El trigo, en cambio, ha mostrado una mejora más tenue, entre US$ 180 y US$ 190 por tonelada, similar a la cebada forrajera, sostenido por la demanda de los corrales de ganado.
La colza se consolida como el cultivo con mayor potencial para ofrecer un margen significativo en la zafra de invierno, con cotizaciones locales de US$ 500 por tonelada, y se prevé que la oferta de semillas podría agotarse. El arroz en la región, como ya se mencionó, consolida una tendencia alcista, acercándose a los US$ 12 por bolsa, con un incremento de más del 11% en 30 días, impulsado por una demanda fortalecida en Brasil y por dificultades en la fase final del ciclo del cultivo y durante la recolección. En los campos uruguayos, el avance de la cosecha de arroz alcanzó el 33% del área esta semana, superando el ritmo de la campaña pasada, que registró un volumen récord de más de 1,7 millones de toneladas.
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