El ciclista uruguayo Thomas Silva compartió con Referí su entusiasmo y preparación de cara a un 2026 que lo encuentra preseleccionado para el Giro de Italia y recién integrado a la élite del ciclismo mundial con el equipo XDS-Astana. En diálogo desde Maldonado, donde entrena y descansa, Silva analizó su exitoso 2025 y sus primeros pasos en la formación kazaja, a la que se unió por dos temporadas. «Estoy muy motivado y trabajando para este 2026», afirmó el deportista.

La incorporación de Silva al XDS-Astana representa un hito histórico para el deporte uruguayo, al convertirse en el primer ciclista del país en ascender a un equipo World Tour, la máxima categoría internacional. Este traspaso, que lo catapultó desde el Caja Rural – donde brilló especialmente en la Vuelta a España 2025, su primera «grande» de tres semanas – le abre las puertas a competir en las pruebas más prestigiosas del calendario, incluyendo el Giro de Italia y el Tour de Francia, además de clásicas y «monumentos». El equipo kazajo, conocido por haber contado con figuras como Alberto Contador y Lance Armstrong, lo fichó por dos años.

Silva, de 24 años y actual campeón nacional de ruta, aclaró a Referí que su nombre se pronuncia «Thomas» sin tilde, aunque en Uruguay es común que lo llamen «Tomás». Su conexión con el ciclismo proviene de su familia materna, los Cousan, un apellido con notable trayectoria en el pelotón de Maldonado, su departamento natal. Relató que sus inicios en el deporte fueron a los cinco años, con una pausa entre los 12 y 15, antes de retomar definitivamente. Pasó por clubes como el Ciclista Maldonado y Ciudad Plata antes de dar el salto a España. Allí, tras un año en el equipo filial amateur del Caja Rural, ascendió a profesional por dos temporadas, paso previo a su llegada al World Tour con XDS-Astana.

Sobre su rutina actual en Uruguay, Silva explicó que sigue un plan de entrenamiento cargado en una aplicación, que debe cumplir «sin relajarnos, entrenando y enfocados», aún en la pretemporada. De hecho, ya tiene programada su primera competencia en España para el 23 de enero. Asimismo, aprovechó su estadía para participar en la Fiesta del Pueblo en Treinta y Tres, donde corrió en calidad de ciclista libre o representando a la selección uruguaya, ya que no puede hacerlo bajo la insignia del Astana en eventos nacionales.

El año 2025 fue calificado por Silva como «soñado». Tras una rápida adaptación en su primer año profesional (2024) con Caja Rural, donde colaboró con sus compañeros, el 2025 le brindó mayores oportunidades que, según sus palabras, supo capitalizar. Destacó especialmente su actuación en la Vuelta a España, su primera «grande» de tres semanas, calificándola como «un sueño cumplido» y una «experiencia inolvidable», con la expectativa de que sea la primera de muchas.

Los contactos con equipos World Tour se iniciaron en 2024, aunque Silva había renovado con Caja Rural. Sin embargo, a mediados de 2025, tras buenas actuaciones, las conversaciones se intensificaron y el fichaje con XDS-Astana se concretó durante la Vuelta a España. La noticia le generó «felicidad», y tras finalizar la temporada, pudo disfrutar y celebrar este significativo salto. Respecto a su rol en Astana, en una concentración en diciembre se le comunicó que tendrá «cierta libertad en algunas carreras», con la meta de aprovechar esas oportunidades, pero siempre dispuesto a apoyar a sus compañeros y seguir aprendiendo.

Aunque XDS-Astana cuenta con licencia kazaja, su infraestructura principal se encuentra en Italia, y las concentraciones suelen realizarse en Alicante, España. Silva estuvo presente en una de ellas en diciembre. Explicó que, si bien el equipo está en otra concentración del 6 al 15 de enero, a él se le permitió permanecer en Uruguay para entrenar y pasar tiempo con su familia, entendiendo la dirección que pasará gran parte del año en Europa y valorando este tiempo de desconexión.

Su calendario para la primera mitad de 2026 ya está definido. Tras viajar el 17 de enero, sus primeras competencias serán del 23 al 25 de enero en España, seguidas por tres días de carrera en Mallorca. Después, regresará a Uruguay para participar en el Campeonato Nacional. Poco después, el 10 de febrero, volverá a Europa, donde el equipo le ofreció la flexibilidad de decidir si corre la Vuelta a Murcia, considerando el viaje y posible jet lag. Posteriormente, enfrentará un «bloque fuerte» de pruebas de gran prestigio: la clásica Strade Bianche, la carrera por etapas Tirreno Adriático y el «monumento» Milán-San Remo, una de las cinco carreras históricas de un día más importantes del ciclismo. Estas competiciones, muchas de las cuales disputará por primera vez, representan un «cambio de calendario que motiva» y serán seguidas por una concentración en altura para preparar el Giro.

Un punto culminante en su calendario es la preselección para el Giro de Italia 2026 (del 8 al 31 de mayo). XDS-Astana ha elegido a diez corredores, entre los que se encuentra Silva, para una lista que finalmente se reducirá a ocho. El ciclista uruguayo confía en sus capacidades, especialmente tras su experiencia positiva en la Vuelta a España, su primera carrera de tres semanas. Considera que el recorrido del Giro de este año «se adapta mejor» a su perfil, y aunque se siente «capacitado», espera «estar a la altura» si finalmente es seleccionado. Los equipos analizan los recorridos de las «grandes» en cuanto se hacen oficiales para conformar sus formaciones.

Respecto al salto de calidad que implica un equipo World Tour, Silva señaló que «cambia todo», principalmente debido al mayor presupuesto. Esto se traduce en más personal: staff, auxiliares, directores y ciclistas. También se observa una gran diferencia en el material, que es «mucho mejor» y «se estudia todo mucho más», con especialistas para cada área. Destacó que, si bien ya trabajaba con nutricionista y entrenador en Caja Rural, en Astana cuenta con el respaldo de los profesionales del equipo. La concentración inicial lo «impactó» por la profundidad de los análisis y tests, muchos de ellos inéditos para él, reflejando una exhaustiva forma de seguimiento. En cuanto a sus compañeros, compartió que logró un buen vínculo con los ciclistas de habla hispana (colombianos y ecuatorianos) y tuvo la oportunidad de compartir con figuras como Alberto Bettiol y Diego Ulissi, cuya primera impresión fue «muy buena».

Thomas Silva se ve a sí mismo, junto a Eric Fagúndez, como pioneros que «abrieron una ventana» para que más jóvenes ciclistas uruguayos puedan probar suerte en Europa. Observa con optimismo que, a diferencia de su generación y la de Fagúndez, donde las dificultades eran mayores, ahora es más común ver a varios jóvenes dar el salto. Su consejo para quienes tienen la oportunidad es claro: «si tienen ganas, que lo aprovechen y que sean juiciosos, que si quieren ser ciclistas de verdad que lo intenten y que sacrifiquen todo», enfatizando que «el momento es ahora» para aprovechar la oportunidad al máximo.

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