Los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, que comenzaron con una festiva inauguración en el Estadio San Siro el pasado viernes, han sido escenario de una inesperada controversia: la fragilidad de las medallas. En los últimos días, numerosos atletas han expresado su descontento debido a que varias de las preseas se desprenden de sus cintas o se fracturan con facilidad, sin posibilidad de una reparación sencilla, lo que ha llevado a la organización a buscar soluciones urgentes.

Esta situación, que ya se había reportado en los Juegos Olímpicos de París 2024, se repite en esta edición invernal. Apenas una semana después del inicio de las competiciones, varios medallistas han alzado su voz para denunciar la deficiente calidad de las distinciones otorgadas.

**Las quejas de los atletas galardonados**

Entre los deportistas afectados se encuentra Breezy Johnson, esquiadora alpina estadounidense de 30 años y ganadora de la medalla de oro. La presea se le rompió poco después de la ceremonia. «No salten con ellas. Yo estaba saltando de emoción y se rompió», relató Johnson, quien, aunque optimista sobre una posible reparación, confirmó que la medalla no estaba «completamente rota, pero un poco rota». En una conferencia de prensa, la esquiadora mostró el daño, explicando cómo la pequeña pieza que une la medalla a la cinta se había desprendido.

Otro incidente fue protagonizado por el biatleta alemán Justus Strelow, medallista de bronce en relevos mixtos 4×6 km. Fue captado en video durante una celebración con su equipo cuando su medalla se cayó al suelo, y a pesar de sus esfuerzos, no pudo repararla, preguntándose públicamente: «¿Qué pasa con estas medallas?».

La esquiadora sueca Ebba Andersson, quien obtuvo la medalla de plata en esquí de fondo, también compartió su frustración. «Fue una tontería. Salí corriendo y, en el apuro, la medalla se partió en dos en la nieve. Pensé: ‘Qué mierda, esto ha sido una estupidez’. Luego intenté arreglarla y una de las tres partes salió disparada en otra dirección y sigue por ahí fuera en algún sitio. Al final, nos dimos por vencidos. Ahora mismo espero que haya algún organizador que tenga un plan B para las medallas rotas», expresó Andersson.

Ante esta serie de problemas, Luca Casassa, portavoz de la organización, comunicó en su conferencia de prensa diaria que se ha encontrado una solución. «Se ha implementado una solución específica. Se anima a los atletas cuyas medallas se hayan visto afectadas a que las devuelvan a través de los canales adecuados para que puedan ser reparadas y devueltas con prontitud», aseguró Casassa.

Fuente: Enlace Original

Por

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *