La ciudadanía uruguaya muestra una polarización de opiniones respecto a la administración del presidente Yamandú Orsi. Según la más reciente medición de Equipos Consultores, un 33% de los encuestados respalda su labor, mientras que un 40% manifiesta su desaprobación. Este balance, al finalizar su primer año de mandato, arroja un saldo neto negativo de -7 puntos.

En comparación con el sondeo precedente, se observa un ligero desgaste en la percepción pública. El nivel de aprobación experimentó una disminución de tres puntos, en tanto que la desaprobación creció cuatro puntos. Como resultado, el balance neto evolucionó desde un estado de equilibrio total (0 puntos) registrado en noviembre, hasta el actual déficit de -7.

Analizando la gestión a mediano plazo, se distinguen dos fases diferenciadas en la evaluación del mandatario. Durante sus meses iniciales en el cargo, extendiéndose hasta agosto, Orsi gozó de un respaldo superior al 40%. La desaprobación, aunque en ascenso, se mantenía en niveles relativamente bajos. Si bien la tradicional «luna de miel» con el electorado no fue de una intensidad marcada, en este primer lapso el presidente mantuvo un margen neto positivo considerable, fluctuando entre +18 y +27 puntos.

Sin embargo, a partir de octubre, la dinámica de opinión se modificó. El equilibrio entre valoraciones positivas y negativas se hizo más patente. La aprobación descendió a aproximadamente el 35%, estabilizándose en ese rango, mientras que la desaprobación mantuvo una trayectoria ascendente constante. Estos cambios han llevado a que, en los tres últimos relevamientos, las percepciones sobre el presidente muestren panoramas divididos y de relativo balance, pasando de un resultado ligeramente positivo (+4 en octubre) a uno ligeramente negativo (-7 en febrero).

Se observa una marcada brecha política en la percepción de Orsi entre sus propios votantes y aquellos de la oposición. Aquellos ciudadanos que apoyaron a Orsi en el balotaje presidencial mantienen mayoritariamente una visión favorable de su labor, aunque no exenta de matices, y esta postura se ha consolidado en los últimos seis meses.

El motor principal de las variaciones en la percepción de Orsi reside en el electorado de la oposición. Durante los primeros compases de su mandato, los votantes contrarios tendían a expresar juicios más templados, una característica común en las etapas iniciales de un nuevo gobierno. No obstante, a medida que avanzó el período presidencial, estas valoraciones intermedias (e incluso algunas positivas) viraron progresivamente hacia posturas críticas. La desaprobación hacia Orsi dentro de este segmento opositor escaló del 25% al 70% a lo largo del año, lo que denota un giro drástico en el sentir de este sector.

Al establecer un paralelo entre las actuales evaluaciones de Orsi y las que recibieron presidentes previos al completar su primer año de gestión, se sitúa en una posición intermedia. Presidentes como Tabaré Vázquez (en su primer período), José Mujica y Luis Lacalle Pou culminaron su primer año con balances de opinión marcadamente favorables. En contraste, Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle Herrera registraron saldos claramente negativos. En términos generales, las valoraciones actuales de Orsi guardan mayor similitud con las de Jorge Batlle en 2001 (previa a la crisis económica de 2002) o con las de Tabaré Vázquez en 2016 (durante su segunda presidencia), ambos con balances relativamente equitativos, aunque ligeramente más adverso para Batlle y más favorable para Vázquez.

### Ficha Técnica del Estudio
El análisis presentado se fundamenta en la encuesta periódica de Equipos Consultores, cuya más reciente edición se llevó a cabo entre el 19 de febrero y el 5 de marzo de 2026. La metodología empleada fue la de entrevistas presenciales. El universo de estudio abarcó a individuos mayores de 18 años, residentes en todo el territorio nacional en localidades con al menos 2.000 habitantes. El tamaño de la muestra efectiva fue de 704 encuestados. Se estima un margen de error máximo de ±3.7%, con un nivel de confianza del 95%.

La selección de los participantes para las entrevistas presenciales se realizó mediante un muestreo estratificado, probabilístico y multietápico a nivel de hogares, aplicando cuotas por sexo y edad para la elección final de cada entrevistado. Los datos obtenidos fueron posteriormente ajustados considerando variables como sexo, edad, ubicación geográfica, nivel educativo, estatus laboral, tipo de residencia y el voto previo de los consultados. La financiación de este estudio regular de Equipos Consultores proviene de una diversidad de fuentes, incluyendo medios de prensa, entidades sociales, compañías privadas, organizaciones internacionales y agrupaciones políticas. La pregunta formulada fue: «¿Usted aprueba o desaprueba la manera en que Yamandú Orsi se está desempeñando como presidente?»

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