Tras dos meses de corrección en el mercado de granos, especialmente en los cereales, la actividad agrícola uruguaya se adentra en un periodo decisivo. Este momento clave coincide con la recolección de la cosecha de invierno y la intensificación de las tareas de siembra para la zafra estival.

Los cultivos de invierno, que incluyen colza, trigo y cebada, muestran buenas perspectivas de rendimiento. El proceso de llenado de granos se vio beneficiado por las frescas temperaturas primaverales, especialmente para la colza. No obstante, se han detectado riesgos sanitarios como fusarium en trigo y ramularia en cebada, lo que obligó a realizar aplicaciones de fungicidas. La principal incertidumbre reside en la calidad final de la producción: la capacidad molinera del trigo y el perfil maltero de la cebada serán cruciales para definir su cotización.

En cuanto a los mercados, ya se concretaron ventas significativas de cebada a precios superiores a los actuales. Para el trigo, cuya comercialización inicia con la cosecha, se vislumbra una oportunidad importante en Brasil, país que proyecta una demanda de importación cercana a los 9 millones de toneladas en 2027, debido a una merma del 24% en su producción.

La soja detuvo su descenso entre jueves y viernes, luego de una corrección del 4% en las últimas dos semanas, estabilizándose en torno a los US$ 473 por tonelada para la posición julio 2027 en la Bolsa de Chicago. Esta cifra se sitúa ligeramente por debajo del cierre semanal previo. El principal motor bajista de octubre continúa siendo el rápido avance de la cosecha en Estados Unidos, favorecido por condiciones climáticas propicias. Sin embargo, el ascenso del precio del petróleo, con el Brent cerrando en US$ 116 por barril, y la robusta demanda de soja estadounidense, actúan como un soporte para evitar mayores caídas. En Uruguay, la cotización de la soja para la próxima cosecha, cuya siembra ya comenzó, se sitúa en US$ 430 por tonelada. Se proyecta un aumento del área sembrada en unas 50 mil hectáreas, alcanzando un total de 1.3 millones. Los productores enfrentan costos crecientes para la siembra, con el posible repunte del combustible y los fertilizantes, que ya se encuentran a niveles superiores a los del año anterior.

Los cereales concluyeron otra semana con importantes ajustes a la baja. El trigo experimentó una caída del 5,3%, situándose por debajo de los US$ 230 para la referencia de diciembre de 2026, valor que también influye en la cebada cervecera uruguaya. Esta cotización es la más baja registrada desde el 8 de julio, y su racha de ocho semanas consecutivas a la baja se consolida como la más prolongada en 30 años para este cereal, acumulando una pérdida del 20% desde finales de agosto. El mercado prevé una eventual normalización del flujo de trigo desde Rusia y Ucrania, a pesar de los continuos ataques en el Mar Negro. Las presiones bajistas se ven reforzadas por la primera estimación de cosecha de trigo en Argentina, que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta en 23.8 millones de toneladas. Aunque esta cifra es cinco millones inferior a la zafra excepcional anterior, representa la segunda mayor producción argentina desde 2010. Se anticipan rendimientos muy favorables, superando los 3.500 kilos por hectárea, si bien persisten las inquietudes climáticas para el mes de octubre. El maíz, por su parte, retrocedió un 4% en su octava semana de corrección, cerrando el viernes en US$ 179 por tonelada en el mercado de Estados Unidos.

La colza en el mercado europeo también sintió la presión bajista, aunque mostró una recuperación hacia el cierre de la semana. Este repunte se atribuye al incremento del petróleo y al fuerte interés de compra de China, que en un corto periodo adquirió un millón de toneladas a Australia, lo que equivale al 15% del saldo exportable de ese país.

La siembra de arroz en Uruguay progresa a un ritmo récord en las últimas cinco campañas, habiendo cubierto ya más del 76% de las 155.880 hectáreas proyectadas por la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA). El progreso más notable se observa en la región este, donde se espera concluir las tareas en breve, aunque en ciertas explotaciones se considera la posibilidad de resiembras. En Brasil, la siembra también progresa, alcanzando el 49% de la superficie planificada, según el Instituto Riograndense de Arroz (IRGA), con datos al viernes 23. El precio del arroz en el mercado brasileño se ha mantenido firme, superando los US$ 16 por bolsa, su valor más alto del año. En Uruguay, el precio de exportación de arroz para octubre se elevó a US$ 552, según cifras aduaneras hasta el 17 de este mes. Este es el promedio más elevado desde abril de 2025 y marca el segundo mes consecutivo con incrementos significativos, partiendo de un promedio de US$ 448 en agosto. El valor por tonelada creció un 14,7% en septiembre y un 7,4% en lo que va de octubre. En el último año móvil, las exportaciones totalizan 990 mil toneladas, generando una facturación de US$ 424 millones. El arroz industrializado, que aporta mayor valor, ha visto aumentar su participación en el volumen exportado del 30% al 40% en el transcurso del año.

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