El exintendente de Cerro Largo, José Yurramendi, salió al paso de las afirmaciones realizadas por el actual jefe comunal, Christian Morel, expresando su descontento con la manera en que se hizo pública la auditoría de su anterior gestión y con los términos empleados. Yurramendi señaló que «la presentación de la auditoría no fue la más adecuada» y que el intendente actual «proyectó ideas que suscitan incertidumbre sobre nuestra labor».
Según el exmandatario, la exposición de los hallazgos debió recaer en los auditores responsables, quienes tendrían que haber detallado la metodología empleada, las áreas de la administración analizadas, y las localidades y municipios específicos cubiertos por el examen. Aclaró enfáticamente que «el informe en sí mismo no contiene acusaciones de ninguna índole».
En relación con la denuncia elevada a la Fiscalía, Yurramendi sostuvo que carece de «elementos concretos» y procedió a comentar sobre las observaciones de Morel respecto al volumen de adquisiciones, los proveedores y la supuesta falta de documentación. «Si se detectan fallos administrativos y la situación demanda una intervención judicial, no tenemos inconveniente alguno», aseguró. «Mantenemos la conciencia totalmente tranquila», añadió con firmeza.
Yurramendi instó a no generalizar las acusaciones de que su administración se haya apartado de la legalidad y reafirmó su confianza en su antiguo equipo de colaboradores. Argumentó que «la confianza se quiebra cuando alguien se desvía de lo establecido». Asimismo, enfatizó que «cada vez que se identificó un acto que se desviaba o se creía desviar de la norma, fue remitido a la Justicia, sin encubrir a nadie». Concluyó reconociendo que «podemos incurrir en errores; yo, como intendente, seguramente cometí algunos, y los directores también pueden errar, pero cuando se aproxima a la ilegalidad, eso no es compatible con mi proceder».
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