¿Quién no ha disfrutado de una partida de tejo durante sus vacaciones, sintiéndose invencible sobre la arena frente a familiares y amigos? Ese popular entretenimiento de verano ha trascendido la playa para consolidarse como un deporte en Uruguay, marcando el inicio del Tour Challenger Tejo Uruguay 2026. Este circuito nacional ya congrega a cientos de entusiastas en diversas ciudades, donde se han establecido canchas con reglamentación oficial.

El pasado fin de semana del 17 y 18 de enero, la ciudad de Florida fue la sede inaugural del Tour Challenger Tejo Uruguay 2026. La primera fecha tuvo lugar en el Complejo Deportivo Infantil municipal, un espacio que el año anterior había inaugurado seis canchas reglamentarias. La organización del evento demostró profesionalismo, comenzando con una rueda de prensa que atrajo a numerosos medios, seguida por el sorteo de grupos el viernes 16. Las competencias se extendieron intensamente: el sábado, desde las 07:30 hasta las 22:00 horas con las rondas clasificatorias, y el domingo, desde las 07:30 hasta las 20:00, concluyendo con los «mata-mata» o playoffs que definieron a los campeones.

Con una participación de 104 competidores, incluyendo 40 mujeres y 64 hombres, se dio inicio al Campeonato Nacional Individual de Tejo, un certamen de carácter abierto y libre en sus categorías masculina y femenina. La gran demanda de inscripciones llevó a establecer un cupo máximo para garantizar el desarrollo del torneo dentro del fin de semana programado. Fueron dos días dedicados por completo al tejo, sumando un total de 348 partidos en diferentes modalidades y distribuidos en las seis canchas disponibles. Al finalizar, se premió a los cuatro mejores de cada categoría. Delegaciones de diversas localidades del país se hicieron presentes, con Tejo Piedra Alta de Florida como anfitrión, recibiendo a equipos de Parque del Plata, Neptunia, Kiyú, Cardal, Punta de Valdez, Libertad, Pueblo Rodríguez, Ituzaingó, Durazno, Montevideo, 25 de Agosto, 25 de Mayo y Carmelo. También se permitió la participación de competidores independientes. La atmósfera de camaradería fue palpable, e incluso contó con la presencia de Luis Pérez, el campeón argentino de tejo, quien asistió como invitado para apoyar a sus colegas uruguayos, aunque sin competir al tratarse de un evento nacional.

**Conociendo el Tejo Competitivo**

José María Bentancur, miembro del grupo Cerro Tejo y coordinador del Tour Challenger, explicó el desarrollo de este deporte en Uruguay, destacando su origen argentino hace más de tres décadas. El tejo surgió como una adaptación de las bochas, ideado para ser jugado en las playas donde las bochas resultaban incontrolables y molestas, optando por el uso de discos.

En la modalidad competitiva del Tour Challenger uruguayo, el tejo se juega en tres categorías: individual, donde cada participante lanza cuatro tejos hacia el tejín (el disco más pequeño que inicia la partida); en duplas, con tres tejos por jugador del equipo; y en tríos, con dos tejos cada uno. Una normativa específica del Tour exige que las duplas y los tríos sean siempre mixtos. El juego comienza con un sorteo para definir quién lanza el tejín y el primer tejo. Los tejos competitivos pesan 320 gramos, tienen un diámetro de 119 milímetros y una altura de 23 milímetros. El objetivo es posicionar el tejo lo más cerca posible del tejín, ganando ventaja el equipo cuyo tejo esté más próximo.

Al concluir los lanzamientos, el jugador o equipo con el tejo más cercano al tejín suma un punto. Si logran posicionar varios tejos más cerca que los de sus rivales, pueden sumar más puntos. Una estrategia común es «levantarse», es decir, abstenerse de tirar si ya se tiene una buena posición, para asegurar el punto. Cada partido se juega a 12 puntos, y el primero en alcanzar esa cifra se declara ganador. La duración de cada encuentro varía entre 15 y 25 minutos, un factor que influyó en la limitación de cupos en la primera fecha, a pesar de que la jornada inaugural se extendió por más de 15 horas.

Las canchas reglamentarias miden 12 metros de largo (divididas en dos mitades de 6 metros) por 2.5 metros de ancho. El juego se alterna entre una mitad y la otra tras cada ronda de lanzamientos. Para resolver disputas sobre la cercanía de los tejos al tejín, se cuenta con la asistencia de jueces y observadores, quienes aplican el reglamento y utilizan herramientas de medición, conocidas por los jugadores como «meditejo», similar a un gran compás.

**Inclusión, Bienestar y Crecimiento de la Comunidad Tejera**

El tejo se destaca por ser un deporte profundamente inclusivo. José María Bentancur, de 70 años, señaló que la mayoría de los «tejeros» (como se conoce a los competidores) son adultos mayores, con el 98% de los jugadores entre 50 y 94 años. Sin embargo, la primera fecha de Florida demostró su apertura al integrar a un participante de 12 años, el más joven, y a otro de 84, el de mayor edad.

Luján Pérez, del equipo Tejo Piedra Alta, explicó que la creación de un circuito nacional surgió de la necesidad de los tejeros uruguayos, quienes solían viajar a torneos en Argentina y Brasil. Hace dos años, se organizaron para establecer competencias locales. Su equipo de Florida, con 39 miembros, atrae a más de 300 asistentes a cada evento, incluyendo a familiares, generando un impacto turístico y económico significativo. Pérez enfatiza los beneficios mentales del juego: «Mientras juegas al tejo, te desconectas. Te concentras en apuntar y acercarte. Es inclusivo, y eso es lo más importante: todos podemos jugar».

Bentancur añadió que los viajes internacionales resultaban costosos y agotadores para muchos jugadores adultos. Por ello, junto a otros compañeros, concibieron la idea de replicar el formato en Uruguay. El proyecto del circuito nacional se desarrolló el año pasado, contactando a equipos de todo el país para organizar y reglamentar el calendario de 2026, que contará con siete etapas en diferentes ciudades con canchas certificadas, culminando en diciembre. Para garantizar el éxito de cada fecha, se requieren mínimos como al menos seis canchas, servicios básicos como baños, sombra y, fundamentalmente, seguridad en los predios de competencia.

El tejo ofrece múltiples beneficios para la salud y el bienestar. Bentancur resalta su papel en la socialización y en la lucha contra la soledad en personas mayores, proporcionando un espacio de alegría, risas y mejora del estado de ánimo. Aunque el tejo competitivo es relativamente reciente en Uruguay (aproximadamente 10 años, inicialmente como un juego familiar), ha experimentado un crecimiento constante. Actualmente, hay alrededor de 500 tejeros en el país, con canchas distribuidas principalmente en la zona sur, abarcando departamentos como Montevideo, Canelones, San José, Colonia, Florida, Durazno y Paysandú. Unos 50 tejeros uruguayos ya han participado en torneos internacionales.

Este deporte también implica actividad física. Bentancur, quien se prepara con mancuernas, subraya el ejercicio que implica lanzar y recoger los tejos, la necesidad de buena visión a 12 metros, y el esfuerzo físico que supone manipular discos de 320 gramos repetidamente. Destaca los beneficios para la salud mental, la agudeza visual y la ventaja de ser una actividad al aire libre.

Uruguay toma como referencia el modelo argentino, donde el tejo cuenta con 138.000 jugadores y ligas bien establecidas. La Asociación Uruguaya de Tejo (AUT), fundada en 2023, busca «jerarquizar el deporte como herramienta de inclusión, salud y formación de valores, promover su práctica en ámbitos sociales, recreativos y competitivos y regularizarlo a nivel nacional con reglas claras y un enfoque justo y seguro». La AUT está afiliada a la Asociación Internacional de Tejo (AIT), con sede en Argentina, que organiza el Tejo World Tour, incluyendo fechas en Uruguay y Brasil, abiertas a la participación con inscripción.

**Emociones e Historias que Inspiran**

El Tour Challenger de Tejo Uruguay representa un nuevo hito para los aficionados, con la esperanza de atraer a más participantes, especialmente jóvenes, tras una exitosa jornada inaugural en Florida. Bentancur proyecta que el tejo seguirá ganando adeptos, en parte, al ofrecer una alternativa a las bochas. Reitera su virtud de integrar a «todos los que quieran jugar», sin importar discapacidades (mencionando a un jugador que compite con muletas), edad o género.

El torneo es un espacio para historias inspiradoras. Bentancur compartió el caso de Don Alfredo, un tejero de Florida de 84 años con Parkinson, quien no solo juega, sino que se agacha y camina por la cancha con determinación. La posibilidad de inscribirse individualmente, sin pertenecer a un equipo, facilita la integración y el fomento de nuevas amistades. El coordinador también recordó la emotiva victoria de Cristina Quiroga, una «mujer muy luchadora» cuya victoria fue celebrada con alegría por todos los tejeros, reconociendo su fuerza y perseverancia. «Fue un premio para ella. Y eso se lo dio el tejo. Hay cosas importantísimas», destacó.

Bentancur extiende una invitación a todos, especialmente a los adultos mayores, a acercarse a este deporte, ya sea para jugar o simplemente para observar y luego sumarse a la comunidad. Así, el tejo no solo es una competencia, sino también una plataforma para la integración y la amistad.

**Primera Campeona Femenina del Tour Uruguayo:**
Campeona: Cristina Quiroga / Grupo Piedra Alta, Florida

Fuente: Enlace Original

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