Montevideo, 28 de enero de 2026. La Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas (Cupra) ha emitido una enérgica exhortación a los consumidores para que prioricen la adquisición de productos de origen certificado, mientras que simultáneamente ha solicitado a las autoridades competentes detalles sobre las pesquisas en torno a incidentes recientes de comercio ilegal de carne aviar. Estos sucesos, detectados en las zonas de Durazno y Salto, representan no solo un duro golpe para la industria avícola local, sino también una seria amenaza para la salud pública.
Cupra ha expresado su «profunda inquietud» ante el incremento del tráfico de pollo ilícito, manifestado por casos evidentes que salieron a la luz en las últimas semanas y que impactan negativamente en el sector productivo nacional. En una comunicación enviada a la prensa el pasado miércoles, la organización gremial confirmó haber elevado su preocupación a la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) respecto a la circulación de productos avícolas de contrabando en establecimientos comerciales. La Cámara ha pedido ser mantenida al tanto de los progresos en las investigaciones en curso y ha ofrecido su total colaboración, aportando cualquier información pertinente que pueda coadyuvar al esclarecimiento de estos hechos y a la disuasión de futuras actividades ilícitas.
Entre los incidentes que motivaron esta alarma, se destaca el vuelco de un camión en la ruta 6, cerca de Cuchilla de Ramírez (Durazno), el viernes 22 de enero, cargado con carne aviar de la marca brasileña Jaguá. Tras el suceso, los ocupantes del vehículo se dieron a la fuga, sugiriendo la ilegalidad del cargamento. Un día después, el sábado 23 de enero, se reportó la interceptación de una camioneta en la ruta 3, en Salto, por efectivos de la DNA y Policía Caminera. Este vehículo transportaba una cantidad considerable de carne de pollo de origen foráneo, careciendo de la documentación reglamentaria y sin respetar las condiciones esenciales de cadena de frío.
La entidad, liderada por Domingo Estévez, enfatizó los graves peligros inherentes a la carne de pollo traficada. Al no conocerse su procedencia, se ignoran por completo las condiciones sanitarias, bromatológicas y de trazabilidad bajo las cuales fue procesada, trasladada y almacenada. Esto implica una ausencia total de las garantías de inocuidad alimentaria que la legislación actual demanda. Tal situación no solo pone en riesgo a los consumidores, sino que también desvaloriza el arduo trabajo de un sector que, durante años, ha invertido significativamente en profesionalización, optimización de sus procesos y en asegurar productos avícolas seguros y de alta calidad para los hogares uruguayos.
Ante la gravedad de la situación, Cupra no descarta solicitar una reunión con el Ministerio del Interior (MI) para profundizar en el estado de las investigaciones. La organización reiteró su firme adhesión a la legalidad, a la protección de la salud pública y al robustecimiento de la producción nacional, subrayando la trascendental importancia de la colaboración entre el ámbito productivo y las entidades gubernamentales para erradicar estas actividades ilícitas que menoscaban a toda la sociedad.
Finalmente, y en línea con su mensaje inicial, Cupra aconseja encarecidamente a la población que elija únicamente productos avícolas debidamente identificados y provenientes de empresas autorizadas. Estos productos son sometidos a rigurosos controles de inspección veterinaria por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y a estrictos exámenes de inocuidad alimentaria por el Instituto Nacional de Carnes (INAC), garantizando así su aptitud para el consumo.
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