El intendente de Lavalleja, Daniel Ximénez, quien también ejerce la medicina y representa al Frente Amplio, llevó a cabo una intervención quirúrgica en enero sobre Néstor Calvo, edil del Partido Colorado.
Calvo informó a Subrayado que su recuperación tras la cirugía de hernia, realizada el 15 de enero, evoluciona favorablemente y que espera el alta definitiva para el mes de febrero. El edil compartió que había experimentado molestias menores durante aproximadamente dos años, a las cuales no les había otorgado gran importancia. Posteriormente, tras consultar a su médico de cabecera y realizarse estudios que confirmaron la presencia de una hernia, decidió aplazar la operación. Sin embargo, al intensificarse el malestar, optó por la cirugía.
Al buscar un profesional con disponibilidad inmediata para la intervención, Ximénez resultó ser el médico indicado. Calvo, quien pertenece a la oposición, resaltó esta particularidad. A pesar de que Ximénez es el actual intendente y representa un partido político diferente al que él defiende en la Junta Departamental, Calvo aseguró no haber tenido objeción alguna. «Él es un profesional, muy buen médico catalogado acá en Minas, y no tuve problema de que me hiciera la intervención él», declaró el edil.
Calvo aprovechó la situación para reflexionar sobre las diferencias a nivel político y la singularidad de la idiosincrasia uruguaya. Destacó como un aspecto valioso de los uruguayos la capacidad de convivir pacíficamente en un país democrático y cívico, respetando las diversas posturas e ideales. En este episodio, un médico actuó en su rol profesional –que casualmente es el intendente–, y un ciudadano común, que por azar es un edil departamental opositor del Partido Colorado, acudió a ser atendido.
El edil subrayó que, aunque existen diferencias políticas y de perspectiva, el objetivo compartido es el bienestar de Lavalleja. Reconoció que las visiones pueden ser muy distintas, pero esto no impide el diálogo. Agregó que las discrepancias políticas persistirán y que haber sido operado por el intendente no modificará su postura ni evitará que exprese sus desacuerdos, ya sea en privado o públicamente. Finalmente, enfatizó que Uruguay posee una madurez política que permite este tipo de interacciones.
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