El sector ovino experimenta un período extraordinariamente favorable, con cotizaciones de lana en su punto más elevado desde 2019 y precios de carne ovina que se mantienen en máximos históricos, alcanzando los US$ 7.000 por tonelada. Esta coyuntura representa un respiro anhelado para una industria que enfrentó desafíos significativos en años recientes, augurando un futuro prometedor.
A nivel global, el Indicador de Mercados del Este (IME) australiano sobrepasó los US$ 12 por kilo base limpia, registrando un ascenso desde US$ 11,77 a US$ 12,05 y marcando su cota máxima desde junio de 2019. En el ámbito doméstico, se afianzan cotizaciones de hasta US$ 11 por kilo para lana Merino de 17,6 micras con certificación RWS, un valor respaldado por una transacción reciente de 50 mil kilos de zafras previas. Según estimaciones de un operador del mercado, las lanas de 18 micras podrían oscilar entre US$ 9,50 y US$ 10 por kilo, influenciadas por el volumen y la calidad. El Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu) reportó la exitosa venta de dos partidas de lana Merino ultrafina de 15,5 micras, correspondientes a las cosechas 2024 y 2025, a US$ 11,60 y US$ 11,85 por kilo vellón, respectivamente. Estos precios representan un incremento del 50% en comparación con la subasta previa de Crilu, realizada en junio de 2024. Este notorio incremento en las valorizaciones, observado en el último cuatrimestre del año anterior, se tradujo en un aumento del 19% en la facturación por exportaciones de lana en 2025, totalizando US$ 167,5 millones. Esta cifra es la más alta en cuatro años, a pesar de una disminución del 2% en el volumen exportado, que se situó en 35,84 millones de kilos. La tendencia alcista continuó en enero de 2026, con un aumento del 48% en los ingresos, alcanzando US$ 17,39 millones, frente a los US$ 11,75 millones registrados en el mismo mes de 2025.
Respecto a la carne ovina, el precio de la tonelada exportada se situó en US$ 7.062 la semana pasada y promedió US$ 7.010 en los últimos 30 días. A pesar de estos valores elevados, el volumen de carne embarcada ha disminuido notablemente en un 28% en comparación con el año anterior. Esta sostenida escalada de precios responde principalmente a la merma en los rebaños ovinos a nivel global, consecuencia de crisis de precios previas, en un contexto de demanda internacional robusta. Las cotizaciones actuales superan en un 25% las registradas hace un año, y cabe recordar que en 2025 ya habían experimentado un ascenso del 44%, pasando de US$ 3.885 a US$ 5.607 por tonelada. Brasil se consolida como el principal mercado, absorbiendo el 39% del volumen exportado y mostrando un incremento del 9,5% respecto a 2025. Los mercados de Medio Oriente mantienen una demanda estable, constituyendo el segundo destino con 417 toneladas, representando el 29% del total en lo que va del año. En el segmento de hacienda, los precios de los corderos continúan por encima de los del novillo, con un promedio de US$ 5,74 según la última actualización del Instituto Nacional de Carnes (INAC) de este miércoles, aunque con un leve ajuste a la baja de 13 centavos semanal. Por otro lado, el valor de la oveja ascendió de US$ 4,70 a US$ 4,80, impulsado por una firme demanda de las plantas faenadoras. La actividad de faena de lanares experimentó una nueva contracción la semana pasada, pasando de 11.689 a 10.178 animales, lo que representa el volumen semanal más bajo del año, con una caída cercana al 15%, y la cifra más reducida en cinco meses. A pesar de esto, la industria cárnica mantiene su interés y competencia por los lanares, que encuentran colocación de forma fluida. Se observa una particular escasez de oferta de corderos al inicio de este año. En el marco de una reducción promedio del 14,2% en la faena total en 2026, los corderos han visto un descenso del 16,5%, mientras que las ovejas retrocedieron un 10,4%. La proporción de corderos en el total faenado disminuyó significativamente, del 56% en la última semana de enero a solo el 35% en la primera de febrero, según datos del INAC difundidos este lunes 9.
En otro orden, la licitación para la adquisición del frigorífico ovino Bamidal, ubicado en Paso de los Toros y parte del proceso concursal de Conexión Ganadera, concluyó este miércoles sin recibir propuestas. Tras declararse desierto el proceso, se abre la posibilidad de que algún consorcio que previamente mostró interés de manera privada entable negociaciones directas con la sindicatura, liderada por Alfredo Ciavattone, por esta planta que perteneció al difunto Gustavo Basso.
Este ambiente de mercado tan favorable, una situación no vista en años para la actividad ovina, impulsa una dinámica zafra de reproductores. Se reporta una fuerte demanda, con una tasa de ventas del 100% en los remates más relevantes y cotizaciones sumamente destacadas, como la alcanzada por los 13 carneros y borregos selectos de la cabaña La Magdalena, que se comercializaron a un promedio de US$ 3.831, con un precio máximo de US$ 6.200.
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