El presidente Yamandú Orsi participó en Young, el 5 de marzo de 2026, en el evento inaugural de la cosecha de girasol, un cultivo descrito como «de resistencia y confianza». La ceremonia, que tuvo lugar en el establecimiento de Klaus Hartwich en Río Negro, marcó la apertura de la zafra 2026 de esta oleaginosa.
Durante el acto, Agustín Giudice, director general de los Servicios Agrícolas (DGSA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), enfatizó la importancia del girasol. Recordó que, hace décadas, fue un pilar fundamental para las colonias agrícolas. Giudice afirmó que, impulsado por el sector agropecuario uruguayo, el girasol hoy «tiene memoria y futuro», simbolizando el fruto de una estrategia orientada a ofrecer a los productores opciones competitivas y sostenibles, y a la industria una materia prima de valor agregado, dinamizando así el país.
La Cooperativa Agraria Nacional (Copagran) desempeñó un papel central en la organización de esta inauguración de la cosecha de cultivos de verano, edición girasol 2026. Al evento asistieron, además del presidente Orsi, directivos de Copagran y diversas autoridades nacionales y departamentales. Giudice aprovechó la ocasión para resaltar el valor del cooperativismo, reconociendo el legado de las cooperativas pioneras que cimentaron las bases de lo que hoy representa Copagran. El presidente de Copagran, Juan Manuel García, hizo entrega de una placa de reconocimiento a integrantes de Pictórica, valorando su labor en iniciativas de inclusión y concientización, representadas por el símbolo del girasol.
A pesar de que en la campaña 2024-25 el girasol representó menos del 1% del área total de cultivos de verano, con menos de 10 mil hectáreas, su rentabilidad fue notable, alcanzando márgenes económicos de hasta US$ 700 o US$ 750 por hectárea para los agricultores que apostaron por él. Este resultado, superior a las expectativas, fue impulsado por la robustez de los precios del aceite y una productividad media de 2.200 kilos por hectárea (según El Observador).
La campaña actual de cultivos de verano ha visto un resurgimiento significativo del girasol, con una extensión de aproximadamente 25.000 hectáreas, de las cuales Copagran gestiona más del 50%. La totalidad de la producción se destina a la industria nacional. Tras superar problemas sanitarios que amenazaron su continuidad, la promoción de este rubro se reactivó en los últimos seis años, registrando un crecimiento sustantivo gracias a los favorables resultados económicos. Juan Manuel García, titular de la cooperativa, detalló los beneficios adicionales de incluir el girasol en la rotación de cultivos, como la diversificación de riesgos y mercados, además de ser una práctica más beneficiosa para el medio ambiente. García manifestó la posibilidad de abrirse a la exportación si el volumen de producción sigue en aumento, y destacó la efectiva comunicación entre su organización y el Gobierno para explorar nuevas alternativas y mercados potenciales.
Por su parte, Guillermo Levratto, intendente de Río Negro, subrayó la trascendencia de cada hectárea sembrada, afirmando que detrás de ella existen «muchas familias», y que representa «una forma de habitar y de defender el territorio». Levratto concibió esta cosecha como la culminación de meses de esfuerzo en un departamento de marcada vocación productiva, donde el cooperativismo se erige como un modelo de producción que demanda dedicación, organización, conocimiento y un compromiso colectivo. El jerarca reafirmó el compromiso del Ejecutivo departamental de transformar el territorio a través del diálogo con los diferentes sectores productivos y el acompañamiento a cada cadena de valor. Enfatizó que la generación de empleo de calidad es una prioridad innegociable para su gobierno de cercanía, y defendió un Estado que invierte en infraestructura, optimiza los caminos rurales, fortalece la logística, fomenta la capacitación y establece las condiciones para que la riqueza generada en la región permanezca en ella.
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