Amilcar Perea, presidente de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI), se refirió este martes al proceso de reestructura en BASF Services Americas que conllevará la desvinculación de un número de empleados en su sede de Uruguay. La CUTI se encuentra a la espera del comunicado oficial por parte de la compañía.
Perea expresó profunda inquietud ante esta situación, evocando el precedente de la empresa de software estadounidense UKG, que en noviembre pasado comunicó el cese de sus actividades en el país, afectando a 300 trabajadores.
Según Perea, BASF ya había manifestado en el Foro de Servicios Globales de Uruguay XXI, a finales del año anterior, su preocupación por la escalada de costos operativos denominados en pesos, que contrastaba con la depreciación del dólar. «Esta situación genera una brecha significativa que erosiona la competitividad, una advertencia que BASF, entre otras firmas, ya nos había transmitido», explicó. El presidente de CUTI enfatizó que «esta coyuntura no es exclusiva de una única empresa, sino que refleja un problema estructural en la composición de costos de la nación».
Perea extendió la preocupación a una declinación general de la competitividad en todo el sector de servicios, no limitándose únicamente al ámbito tecnológico. Criticó la demora en la implementación de medidas monetarias proactivas por parte del gobierno frente a una prolongada depreciación del dólar. «Es evidente que esta realidad nos impacta a todos y dista de ser un caso aislado; más bien, representa una problemática coyuntural que atraviesa el país», concluyó Perea.
Fuente: Enlace Original