El mercado de la soja experimenta un impulso alcista, con la Bolsa de Chicago registrando otra semana de subas. Los precios por tonelada oscilaron entre US$ 418,5 y US$ 426,4, elevando las cotizaciones de referencia en Uruguay hasta un rango de US$ 370 a US$ 380, consolidándose por encima de los valores observados en enero.
La principal incógnita que orienta el mercado reside en el volumen de adquisición de soja por parte de China. Esta especulación surge a raíz de las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien anunció un acuerdo para aumentar los despachos de la campaña actual a 20 millones de toneladas. Las afirmaciones de Trump, sin embargo, contrastan con la falta de confirmación oficial por parte de Pekín. Históricamente, el mercado recuerda un precedente similar: un anuncio previo de Washington sobre la compra de 12 millones de toneladas, que a pesar de no ser ratificado por China, se concretó en la práctica.
El reciente informe mensual del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) presentó escasas variaciones significativas, salvo un incremento en la proyección de producción de soja de Brasil, que pasó de 178 a 180 millones de toneladas, un dato que el mercado ya anticipaba. El progreso de la cosecha brasileña alcanza el 23%, aunque existe preocupación por los rendimientos en las regiones más australes, afectadas por la escasez de precipitaciones. Por su parte, las principales bolsas agrícolas argentinas revisaron esta semana sus estimaciones de cosecha, ubicándolas entre 48 y 48,5 millones de toneladas, cifra inferior a los 49,5 millones de toneladas recolectadas en la campaña anterior.
En Uruguay, la sequía persistente en las principales regiones agrícolas del oeste y suroeste está impactando negativamente los cultivos estivales. Para la soja, tanto productores como operadores aguardan con expectativa las próximas lluvias, cruciales para afinar las proyecciones de rendimiento. Estas estimaciones son vitales para activar fijaciones de precios en un contexto actual considerado el más ventajoso de la campaña, a pesar de que los valores locales no reflejan plenamente las pronunciadas alzas de Chicago. Se anticipa que, si China incrementa sus compras a Estados Unidos, disminuirá su demanda en Sudamérica, lo que mantendría elevadas las primas regionales.
En cuanto a otros granos, las parcelas de maíz de segunda siembra en el sur de Uruguay definirán su productividad en las próximas semanas, proyectando una cosecha con menor volumen que la anterior, pero con precios superiores a los US$ 200 registrados el año pasado. El sector ganadero está dispuesto a abonar más por el forraje que en 2025. Es previsible que, a medida que avance la recolección, los precios se acerquen a la paridad de importación, superando los US$ 230 y US$ 240 por tonelada, dependiendo del efecto climático en la producción de maíz tardío. Con una previsión de cosecha de entre 1,4 y 1,5 millones de toneladas, se requerirá importar al menos medio millón de toneladas para satisfacer el consumo interno. En el ámbito internacional, el maíz en Chicago concluyó la semana con leves incrementos, impulsado por el dinámico ritmo de exportaciones estadounidenses.
El precio del trigo experimentó un ligero retroceso al cierre de la semana, aunque logró conservar una ganancia de US$ 2 por tonelada en la posición de diciembre de 2026, la referencia para las futuras siembras de trigo y cebada, cotizando en US$ 215,4 por tonelada. En Uruguay, el trigo disponible se mantuvo estable en US$ 180, en sintonía con los valores del mercado spot de Estados Unidos, que esta semana fluctuaron entre US$ 195 y US$ 200 por tonelada. Hasta la fecha, se han exportado aproximadamente 700 mil toneladas de la cosecha anterior, restando un 30% por despachar a partir de abril.
La colza, tras una semana de ajustes, estableció referencias equivalentes a US$ 490 por tonelada. Aún no se han definido cotizaciones locales previas a la siembra, y su precio se suele estimar con un descuento de US$ 65 sobre la cotización del mercado Matif de París, que finalizó la semana en US$ 554 por tonelada.
El arroz, cuya cosecha está próxima a iniciarse, ha sufrido los embates de un temporal de granizo el pasado jueves en la región este de Uruguay, afectando entre 4.500 y 5.000 hectáreas y causando pérdidas totales en algunas explotaciones. Esta adversidad se suma a una campaña ya complicada por los bajos precios del cereal, un 40% inferiores a los de hace un año. Si bien los primeros resultados de la cosecha sugieren perspectivas de producción favorables, el punto de equilibrio para los cultivos se ubica por encima del rendimiento promedio de los últimos años, superando los 9 mil kilos por hectárea. Aunque las chacras muestran un buen potencial, no se prevé superar el rendimiento de 9.400 kilos de la cosecha anterior.
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