El presidente Yamandú Orsi asistió este jueves a la conmemoración de la Fiesta de la Primavera por el Año Nuevo chino, un evento organizado por el embajador chino en Uruguay, Huang Yazhong. Durante la recepción, el jefe de Estado uruguayo extendió sus deseos de «un muy buen año» a la colectividad china, rememorando su reciente visita a la nación asiática, donde se abordó la simbología del año del caballo.
Orsi hizo hincapié en el significado del caballo, que representa inteligencia y vigor, trazando un paralelismo con su relevancia para Uruguay, dado su lugar en el escudo nacional. «La edificación de nuestra nación, de Uruguay, es bien sabido que estuvo profundamente ligada a la cultura del cuidado y la labor con este animal», subrayó.
El presidente Orsi expresó su gratitud por las posibilidades de aprendizaje y reciprocidad que China ha ofrecido a Uruguay a lo largo de 38 años de vínculos diplomáticos bilaterales. El líder uruguayo calificó estos escenarios como «oportunidades tangibles para un país que requiere con urgencia acceder a las puertas del mundo».
«Uruguay, históricamente, ha mantenido una política de estado que, más allá de los cambios de gobierno, impulsa la libertad de comercio y el flujo constante de intercambios. En China, hemos hallado una consonancia que nos ha resultado sumamente beneficiosa», sostuvo.
Orsi resaltó la significativa influencia de China en la economía de Uruguay, destacando su rol como el principal comprador de las exportaciones del país sudamericano. Rememoró que, desde la década de 1980, todos los presidentes uruguayos han viajado a Beijing, y que «en cada encuentro se ha consolidado una muestra adicional de apertura y de afianzamiento de los lazos».
El jefe de Estado enfatizó la trascendencia de su visita a China, tanto por su impacto material como por reafirmar la inclinación de Uruguay hacia una política exterior abierta. Consideró este viaje como un símbolo del refuerzo de dicha orientación nacional.
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